
Las redes sociales han revolucionado la manera en que nos comunicamos, interactuamos y percibimos el mundo que nos rodea. Más allá de ser simples plataformas de entretenimiento, estas herramientas digitales tienen un impacto directo en nuestra química cerebral, influyendo en nuestras emociones, comportamientos y relaciones interpersonales.
Uno de los descubrimientos más fascinantes en este campo es el efecto que las redes sociales tienen sobre la producción de oxitocina. El Dr. Paul J. Zak, investigador de la Universidad Claremont en California, ha llevado a cabo estudios que demuestran que el uso de las redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram provoca un aumento significativo en los niveles de oxitócica en nuestro cerebro. Tradicionalmente, esta hormona ha estado asociada con el efecto físico, segregándose en momentos de cercanía como abrazos, besos y caricias. Sin embargo, la investigación del Dr. Zak revela que interactuar en redes sociales puede generar un efecto similar, reforzando la sensación de conexión y bienestar.
Impacto positivo de las redes sociales en las relaciones:
Este fenómeno tiene importantes implicaciones en nuestras relaciones personales y en nuestro estado emocional. El aumento de oxitocina no solo nos hace sentir más felices, sino que también influye en nuestra conducta social. En sus estudios, el Dr. Zak descubrió que las personas con niveles altos de oxitocina tienden a ser más generosas y están más dispuestas a ayudar a los demás, como por ejemplo, a través de donaciones o muestras de apoyo emocional.
Además, las redes sociales pueden ser un medio eficaz para reducir el estrés. Zak encontró que mientas las personas están usando las redes sociales, los niveles de cortisol, la hormona relacionada con el estrés, disminuyen significativamente. Eso podría explicar qué muchas personas recurren a las redes sociales como una forma de relajarse o de encontrar consuelo en la interacción con otros.
Uso consciente y equilibrado de las redes sociales:
El impacto de las redes sociales en nuestras emociones y relaciones es innegable, y su efecto puede ser tanto positivo como negativo, dependiendo de cómo se utilicen. Si bien la liberación de oxitocina en las redes sociales tiene efectos positivos, también puede generar dependencia. Cada vez que interactuamos en redes sociales, experimentamos un pequeño aumento de oxitocina y dopamina, lo que refuerza el deseo de seguir interactuando y con el tiempo, algunas personas pueden desarrollar dependencia de esta interacción digital.
¡Todo esto son buenas noticias siempre y cuando se haga buen uso de las redes sociales!
Desde PsicologíaBcn un cordial saludo lleno de oxitocina controlada!
Dra. Sandra Farrera

















