
No todas las preocupaciones son patológicas, pero el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) se caracteriza por una preocupación excesiva, persistente y difícil de controlar, acompañada de síntomas físicos y emocionales.
Si te sientes identificado/a con varios de los siguientes puntos, es momento de consultar a un especialista:
1. Te preocupas constantemente por diferentes áreas de tu vida (trabajo, salud, familia, economía), incluso cuando no hay motivos reales para hacerlo.
2. Te cuesta “desconectar” o relajarte, y sientes tu mente siempre en alerta.
3. Notas síntomas físicos como tensión muscular, cansancio, dificultad para dormir, molestias digestivas o palpitaciones.
4. Tienes dificultad para concentrarte, tomar decisiones o disfrutar de las actividades cotidianas.
5. Tus relaciones, tu rendimiento o tu bienestar general se están viendo afectados.
6. Has intentado “controlarlo” por tu cuenta sin lograr resultados duraderos.
La ansiedad no tiene que dominar tu vida. Cuanto antes pidas ayuda, más fácil será abordar sus causas y aprender estrategias efectivas
para gestionarla.
La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) ofrece herramientas prácticas y probadas para reducir los niveles de ansiedad, cambiar los patrones de pensamiento que la alimentan y recuperar una sensación real de calma y control.
Dra. Sandra Farrera

















