
Seamos sinceros y respondamos a esta pregunta: ¿Gestiono bien mi tiempo?
Vivimos sobrecargados de trabajo, de compromisos, de estrés y el reloj es a veces no una herramienta sino ya una amenaza para nuestro nivel de responsabilidad personal.
Todo se rige por la prisa, la rapidez, la inmediatez…
El “esto era para ayer” son junto con otras frases exponentes principales de una mala gestión de nuestro tiempo pero sinceramente, los únicos responsables somos nosotros mismos.
Planificar
Dar prioridad a lo importante
Evitar las interrupciones
Centrarse en los temas programados
Saber delegar
Aprender a decir No
Saber usar el teléfono, el Whatsapp y el correo electrónico
Poner límites a las reuniones
Saber dar prioridad a los temas
Programar el tiempo necesario y saber acotar las tareas que tenemos que llevar a cabo
Aquí va un escrito que nos hace valorar nuestro tiempo:
Imagina…
Imagina que existe un banco que te deposita cada mañana 86.400€, pero no te permite que dejes un remanente de ese dinero, de un día para otro. Cada noche, el banco retira todo lo que no pudiste gastar durante ese día. ¿Qué harías?
Por supuesto, gastarías hasta el último céntimo. Cada uno de nosotros tiene ese banco. Se llama TIEMPO.
Cada mañana te acredita 86,400 segundos, y cada noche se pierde el saldo del tiempo que no empleaste, o que no invertiste para un buen fin. No se abona a un balance. Cada día se abre una nueva cuenta para ti. Cada noche se quema el remanente del día. Si decides no utilizar los depósitos del día, la pérdida es tuya. No hay marcha atrás. Inviértelos al máximo en salud, felicidad y éxito. El reloj sigue su marcha…
Sácale provecho al hoy. Al presente.
Si quieres saber el valor de un año, pregúntenselo al estudiante que aprobó.
Si quieres darte cuenta del valor de un mes, habla con una madre que dio a luz un bebé prematuro.
Si quieres valorar una semana, coméntalo con el editor de una revista semanal.
Si quieres saber el valor de una hora, pregúntales a los enamorados que esperan encontrarse.
Si quieres valorar un minuto, habla con alguien que perdió el avión.
Si quieres darte cuenta del valor de un segundo, coméntalo con la persona que acaba de evitar un accidente.
Y si quieres saber el valor de una milésima de segundo, pregúntale al ganador de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos.
Atesora cada momento que tengas; recuerda que el tiempo no perdona a nadie, es un recurso no renovable.
El ayer es historia… el mañana un misterio… el hoy, el presente, es un ¡¡¡REGALO!!!
En resumen, desde PsicologiaBcn os brindamos a gestionar mejor vuestro tiempo y para ello:
Utilizar la agenda, Priorizar objetivos, Planificar, Tener objetivos claros, son herramientas básicas y esenciales para mejorar y sacar provecho del tiempo y sobretodo, guardar un poco de él para vosotros, sólo para vosotros y disfrutadlo.
Dra. Sandra Farrera

















