
Nuestro cuerpo utiliza la luz solar como nutriente básico, como el agua o los alimentos que ingerimos.
La falta de luz afecta a la producción de melatonina (hormona producida por la glándula pineal) y neurotransmisores como la serotonina (sustancia química responsable de mantener en equilibrio nuestro estado de ánimo) y desarregla nuestros ritmos circadianos que rigen nuestro reloj biológico interno. También afecta a nuestro sistema inmunológico, a la respuesta del apetito, a la presión arterial, a los procesos cognitivos, al ciclo del sueño, y a la producción de hormonas, así como a la temperatura corporal.
Las investigaciones demuestran que los entornos mal iluminados perjudican el rendimiento académico tanto en los niños como en adultos, así como en la recuperación de enfermos hospitalarios.
La luz natural se asocia a una mayor productividad, a una reducción del absentismo laboral, menos fatiga, menos fatiga ocular y a actividades positivas.
La luz natural aporta vitamina D, que ayuda a absorber el calcio y a su vez, relaja el sistema nervioso.
¡¡¡Si se combina luz solar con ejercicio físico, el efecto es aún mayor!!!
Estudios demuestran que las personas que realizan ejercicio físico expuesta a la luz solar tienen mejor estado de ánimo y niveles más bajos de estrés, consiguiendo estar más activos, alegres y resolutivos.
Por todo ello, desde PsicologíaBCN os invitamos a exponeros al sol un rato diario (con protección solar) y si además podéis hacer ejercicio físico, ello beneficiará vuestra salud física y mental.

















