
Se acerca el día de Sant Jordi, día entrañable para Cataluña, dónde rosas y libros inundan las calles de nuestras ciudades.
La organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró el 23 de Abril de 1995, el día Mundial del libro.
La Sociedad Española de Neurología (SEN) ha hecho gran hincapié en la importancia de fomentar el hábito de la lectura como una de las actividades más beneficiosas para nuestro cerebro, manteniéndolo así activo.
Según expuso recientemente el Dr. García Ribas, Coordinador del grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN: “La lectura es una actividad beneficiosa para la salud, ya que estimula la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales”.
Un cerebro activo no sólo realiza mejor sus funciones, sino que incrementa su rapidez de respuesta frente al medio.
Al leer, nuestro cerebro piensa, ordena ideas, interrelaciona conceptos, ejercita la memoria y la imaginación, permitiendo mejorar nuestra capacidad intelectual, estimulando nuestro sistema nervioso.
La lectura genera también temas de conversación, facilitando la interacción social, otro aspecto importante para mantener activo nuestro cerebro.
Estudios recientes recaban que leer aumenta la reserva cognitiva del cerebro, protegiéndolo ante enfermedades neurodegenerativas.
Según la SEN, fomentar la lectura, ayudará a reducir el posible incremento de casos de demencia en España ya que leer retrasa y previene la pérdida de memoria.
El Dr. García Ribas expone: “Debido al envejecimiento de la población, en los próximos años, el número de afectados por tales enfermedades neurodegenerativas crecerá exponencialmente. Llevar a cabo actividades preventivas, tales como, fomentar la lectura, ya que se ha comprobado que leer retarda y previene la pérdida de la memoria, permitirá retrasar la aparición de estas enfermedades y por lo tanto, reducir el número de casos.”
Fomentar la lectura también tiene otras ventajas para nuestra salud; leer relatos de ficción puede ayudar a reducir el nivel de estrés que es origen o factor de empeoramiento de muchas dolencias neurológicas como cefaleas, o trastornos del sueño.
Aunque la lectura es buena a cualquier edad, niños y personas mayores son dos grupos poblacionales en los que se debe insistir más el fomento de la lectura.
En los niños, porque es el mejor momento para inculcarles este hábito y además, su cerebro y sus funciones cognitivas están en desarrollo.
En personas mayores, para que puedan seguir manteniendo su cerebro activo, la lectura diaria es una buena herramienta cognitiva.
Muchas personas que aunque tienen el hábito de la lectura, al hacerse mayores lo dejan, principalmente por perder capacidad visual. En estos casos, se recomienda que participen en grupos de lectura o bien realizar talleres de memoria.
Reservar un rato al día para leer, buscando momentos para nosotros, nos ayudará a disminuir el estrés cotidiano y nos reforzará tanto nuestro intelecto como nuestra salud.
Desde PsicologíaBcn os damos las gracias por la lectura de este post y ¡ Os deseamos un feliz Día de Sant Jordi a todos!
Dra. Sandra Farrera


















