
Llegan las vacaciones estivales, periodo del año más esperado por todos, tiempo para descansar, coger fuerzas para todo el año, relajarse y poder estar con la familia y amigos.
Es posible que durante las vacaciones se perciban cuestiones conflictivas que a lo largo del año, por las rutinas laborales y los quehaceres diarios, quedan ocultas.
El hecho de pasar más tiempo junto con nuestros amigos y/o familiares genera altas expectativas y la tolerancia a los contratiempos suele ser menor.
Por todo ello, proponemos unos puntos de reflexión que pueden ser muy útiles para evitar conflictos o bien hacerles frente:
- No idealizar las vacaciones, esperando que se cumplan todas las expectativas iniciales.
- Aumentar la comunicación de pareja.
- Ser flexibles frente a los cambios, permitiendo modificar los planes de acuerdo a los intereses que vayan surgiendo.
- Dejar espacio y tiempo para el desarrollo de actividades individuales, que ayuda a mantener el interés el uno por el otro.
- Respetar los espacios de todos los miembros de la familia, incluidos los niños.

- Recordar que los padres necesitan también estar solos sin sus hijos unos días y los hijos también necesitan poder estar unos días sin sus padres. Todos se ven así beneficiados.
- Promover la intimidad, dejando espacios y tiempos para disfrutar de la pareja.
- Recordemos que existen márgenes de error en todo. Vivir con aceptación o como anécdota los contratiempos puede ayudarnos…
- Es un buen momento para reiniciar buenos hábitos como el ejercicio físico, dieta equilibrada, dejar de fumar…
Y así, al volver de vacaciones, podemos hacer frente al llamado síndrome de depresión post-vacacional.
Desde PsicologiaBcn os deseamos un feliz verano lleno de calma y descanso!!!
Dra. Sandra Farrera

















