
¿En alguna ocasión has tenido cierto nerviosismo, inseguridad o incluso bloqueo emocional al tener que hablar en público…?
A medida que vamos exponiéndonos a estas circunstancias y las vamos superando, mejora nuestra comunicación ante los demás y adquirimos confianza y seguridad en nosotros mismos. Además, aumenta nuestra tolerancia a la frustración, improvisación y minimizando nuestros fallos, aprendemos que a base de errores, mejoramos.
Pero esta secuencia cronológica en muchas personas, especialmente en aquellas que poseen carácter autocrítico, perfeccionismo, poca tolerancia a los fallos y alta exigencia, no siguen este curso evolutivo y entran en una espiral de pensamientos distorsionados, desencadenando síntomas fisiológicos y psicológicos que provocan miedo a hablar en público o el llamado pánico escénico.
¿En qué consiste el Pánico Escénico?
Se caracteriza por ser un trastorno de ansiedad, dónde el temor desmesurado a estar ante un público hace que la persona evite esta situación provocando fobia.
La persona distorsiona su diálogo interno e inicia una secuencia de atención selectiva a lo negativo (“no gustaré”, “me bloquearé”, “todo el esfuerzo de años me lo juego en este rato ante el público”, “ellos se merecen que yo sea perfecto”, “notarán lo que me está pasando y me criticarán”, “me desmayaré”, “no puedo cometer ningún fallo”, etc.) y tales pensamientos distorsionados provocan síntomas fisiológicos de ansiedad como alteración del ritmo cardíaco, sudoración, dolor de cabeza, reducción de la secreción salivar, dilatación de las pupilas, rubor facial, sensación de “trac” o cierre de la laringe, escalofríos y náuseas, entre otros. Todo ello conduce a perder el control de sí mismo y de la situación, repercutiendo negativamente a nivel personal, social y laboral.
El tratamiento recomendado para este tipo de trastorno de ansiedad es la terapia cognitivo conductual (TCC) basada en aspectos fisiológicos y psíquicos como, detectar pensamientos automáticos y combatirlos, relajación, desensibilización sistemática y entrenamiento en habilidades sociales.
En casos de urgencia y/o de ansiedad extrema, que pueden incluso conducir a la depresión, la terapia TCC iría combinada con tratamiento médico.
El paso más difícil es, en estos trastornos, ser consciente realmente de la situación y pedir ayuda profesional especializada, ya que normalmente, la persona hace “evitación” generando fobia.
Una vez iniciado el tratamiento, los resultados tanto a corto como a largo plazo son totalmente gratificantes.
Desde PsicologiaBcn brindamos a dar este gran paso a todas esas personas que sufren temor a hablar en público o bien pánico escénico (fobia social) y recordarles que “empezar, es la mitad de todo”.
Dra. Sandra Farrera

















