
En consulta es habitual escuchar expresiones como: “estoy saturado”, “todo me supera” o “no sé si es la situación o soy yo”. Cuando aparece esta confusión, es importante distinguir de dónde proviene el estrés. No todo lo que sentimos viene del exterior; a veces, la fuente del malestar está en nuestras propias exigencias internas.
El estrés externo surge de situaciones reales que requieren adaptación o respuesta. Se relaciona con las circunstancias del entorno: responsabilidades laborales, dificultades económicas, conflictos familiares o exceso de actividades. En estos casos, el cuerpo reacciona porque hay algo concreto que gestionar.
Por otro lado, el estrés interno nace de cómo interpretamos lo que ocurre. Tiene que ver con creencias, expectativas y diálogos internos que pueden ser exigentes o rígidos. A veces no es el entorno lo que presiona, sino la sensación de tener que poder con todo, el miedo a no cumplir, la dificultad para decir no o la culpa cuando intentamos descansar.
Una pregunta útil para diferenciarlos es: ¿Lo que me estresa está sucediendo fuera de mí, o proviene de lo que me estoy diciendo a mí mismo? Si la respuesta apunta a la situación, hablamos de estrés externo; si apunta a nuestras interpretaciones, hablamos de estrés interno. Reconocer la diferencia permite responder desde un lugar más consciente, en lugar de reaccionar de forma automática.
En términos de abordaje, el estrés externo suele requerir cambios en el entorno como reorganizar tareas, delegar responsabilidades, pedir apoyo o definir límites claros para no sobrecargarse. En cambio, el estrés interno requiere un trabajo más emocional como observar el diálogo interno, flexibilizar creencias y permitir el descanso sin culpa.
No se trata de eliminar el estrés por completo, sino de comprender qué lo está generando y qué se necesita en cada caso. A veces la vida nos exige demasiado y otras veces somos nosotros quienes nos exigimos más de lo que podemos sostener. Aprender a distinguirlo es un acto profundo de autocuidado.
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Dra. Sandra Farrera
















