
La Filofobia es el temor intenso que aparece cuando te gusta una persona e inicias unos mecanismos mentales de defensa para alejarte de ella.
Igual que una persona se vale de algún arma para defenderse cuando siente que la están amenazando y que está en peligro, la persona con filofobia se vale de ciertos patrones de conducta cuando siente que se va a enamorar.
La química de la atracción y del amor altera niveles hormonales y químicos del cerebro en la persona que sufre filofobia. En lugar de aparecer dopamina, oxitócica y serotonina, en las personas con filofobia aumenta el cortisol que es la hormona del estrés y la persona huye.
Retraerse es un hábito frecuente para los que sufren filofobia. Cuando sienten que la relación va a pasar a una etapa más profunda, dejan de visitar a su pareja, eluden sus llamadas y hasta inventan pretextos para no verse con él o ella.
El verdadero miedo en estas personas no está en el hecho de amar o no, está relacionado con una serie de factores implícitos en la relación de pareja y sienten: miedo a perder la individualidad, miedo a no sentirse una persona libre, miedo a ser abandonado, miedo a que la posible pareja no cumpla las expectativas que ellos habían hecho de cómo debería comportarse en la relación…
Posiblemente existe en las personas con miedo al compromiso un histórico vinculado a experiencias pasadas que han podido llevar a la persona a sentir que está mejor sola. Él o ella quieren amar, pero el miedo levanta un muro y les resulta complejo dejarse llevar y van cayendo en el autoengaño. Estos “solteros de oro” pueden ser personas que sufran filofobia.

¿Qué patrones conductuales podemos identificar en una persona que padece filofobia?
- Es más común en mujeres que en hombres.
- Tienden a buscar defectos en la pareja, para justificarse a sí mismos que no deben implicarse más en esa relación sentimental.
- Se enamoran de personas inalcanzables para reafirmarse en que ellos no tienen miedo a amar, sino que son las circunstancias las que no hacen factible esa relación.
- Buscan relacionarse con personas muy diferentes a ellos pensando en el fondo que de esta manera se llegará al fracaso de la unión y no sentirán la presión de dejar la relación sólo por sus miedos.
- Suelen provocar disputas con la otra persona, buscando de este modo que sea ella o él quien deje la relación.
- Se aíslan emocionalmente al sentir que la otra persona se está acercando demasiado, cayendo en conductas como eludir llamadas de teléfono, dejar de verla con asiduidad, inventar excusas…
- El miedo despierta en nosotros la necesidad de defendernos de lo que consideramos una amenaza o ataque, activando una serie de patrones conductuales que nos ayuden a lidiar con este temor tan intenso. Cómo toda fobia, implica miedo, miedo intenso, ansiedad, no control, evitación y huida.
Como ejemplo de filofobia tenemos a la Reina Isabel I de Inglaterra, la cual nunca contrajo matrimonio ni tuvo relaciones sentimentales. Es uno de los casos que se ponen de ejemplo cuando se trata de esta temática. Los historiadores creen que su filofobia podría haberse desencadenado con el hecho de que vio a su madre, Ana Bolena, ser ejecutada por haberse enamorado de su primo. El hecho de que su propio padre fue el responsable de la ejecución de su madre, pudo haberla hecho creer que todas las relaciones románticas tenían un final trágico.
Desde PsicologiaBcn os ofrecemos un escrito divulgativo ofreciendo no sólo información sino coraje para que las personas que sufran filofobia inicien un camino hacia el reconocimiento y el cambio.
Dra. Sandra Farrera
















