
El final de las vacaciones puede marcar un cambio de ritmo que, para muchas personas, puede incluso generarles cierta apatía, estrés o desmotivación. Después de semanas de desconexión, volver a la rutina implica reactivar hábitos, responsabilidades y horarios más estructurados.
Sin embargo, también puede ser una gran oportunidad para fortalecernos emocionalmente y reorganizar nuestra vida con más equilibrio.
Algunas pautas que ofrecemos:
1. Aceptemos la transición
Es normal que, en los primeros días, cueste recuperar la energía o mantener la concentración. No es falta de voluntad, sino un proceso de adaptación. Reconocerlo sin juzgarse reducirá la posible frustración y nos permitirá retomar el ritmo de forma progresiva y dinámica, sin caer en el estrés.
2. Recordar lo bueno de las vacaciones a la rutina
Piensa en qué actividades, sensaciones o hábitos del descanso quieres y puedes preservar. Puede ser un paseo al aire libre, leer antes de dormir o dedicar unos minutos a la calma. Integrar estos pequeños anclajes nos ayudará a que la rutina sea mejor y menos en “ piloto automático”.
3. Organizar con progresión y límites aceptables sin sobrecargas ni objetivos inalcanzables
No caigamos en el error de intentar recuperar “todo a la vez”. Es preferible priorizar las tareas y marcar objetivos realistas para las primeras semanas. Tendremos tiempo para todo y más si nos cuidamos. Esto previene el agotamiento y refuerza la sensación de logro.
4. Cuidar nuestra forma física y nuestra mente
El descanso, la alimentación equilibrada y el ejercicio suave facilitan la adaptación física y emocional. Nuestro cerebro responde mejor a los retos paulatinos y especialmente si nuestro cuerpo está bien regulado.
5. Redefinir la rutina como una nueva etapa
Más que un regreso, piensa en este momento como un nuevo inicio. Plantear pequeñas metas y retos personales transforma la rutina en una aliada para mejorar etapas anteriores y sobre todo escapemos de interpretaciones peyorativas y frases como “ depresión post vacacional ” ya pasada de moda!
Pero si sentís ese malestar posvacacional, recordad que suele ser temporal. Aunque si la desmotivación, el insomnio o la ansiedad persisten, puede ser señal de que necesitas apoyo profesional. En consulta, podemos trabajar para que tu rutina no solo sea llevadera, sino que se convierta en un espacio para tu bienestar y desarrollo personal.
Desde PsicologiaBcn os deseamos una vuelta de vacaciones que se convierta en un excelente inicio de temporada
Dra. Sandra Farrera
Psicóloga clínica experta en Terapia Cognitivo-Conductual
PsicologíaBCN · Barcelona
















