
Existen estados de ansiedad en las personas que no tienen porque ser patología en sí. La ansiedad propiamente dicha es un estado mental que se caracteriza por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad que se presenta cuando la persona percibe una amenaza ya sea real o imaginaria.
La ansiedad forma parte de la condición humana y sirve para afrontar situaciones de peligro o riesgo. Sin embargo, cuando es demasiado intensa y persistente se convierte en una fuente de sufrimiento que es necesario controlar.
Los síntomas que acompañan la ansiedad son múltiples y variados:
Síntomas físicos:
- Falta de aire.
- Presión en el pecho.
- Sudoración.
- Tensión muscular.
- Dolor de estómago.
- Dolor de cabeza.
Síntomas cognitivos:
- Preocupación constante.
- Pensamientos catastróficos.
- Problemas de memoria.
- Dar excesiva importancia a acontecimientos poco relevantes.
- Sensación de agobio, de estar desbordado.
- Problemas de concentración.
- Dificultad para tomar decisiones.
- Pensamientos obsesivos, pensamientos automáticos o distorsionados.
- Sensación de extrañeza ante lo que nos rodea.
- Miedo a perder el control.
Síntomas emocionales:
- Apatía y sensación de angustia.
- Cambios de humor, irritabilidad, altibajos, frustración.
Uno de los síntomas de ansiedad más recurrente es la evitación.
- Sentirse bloqueado o actuar de manera impulsiva.
- Cambios en la expresividad corporal: puede haber una lentitud excesiva o bien hiperactividad.
Síntomas sociales:
- Expresar miedo hacia el futuro: “y si…”.
- Dificultad para mantener una conversación o bien exceso de explicaciones de forma repetitiva y poco conectadas con el momento actual.
- Desinterés por las aficiones que antes se realizaban.
- Necesidad de soledad.
- Alejamiento de los amigos, familia y evitación, incluso fobia a ciertos espacios donde puede no sentirse cómodo o ‘’atrapado’’.
Si una persona sufre muchos de estos aspectos mencionados puede estar ante un estado ansioso que requerirá ayuda de profesionales de la salud mental.
A las personas con ansiedad patológica les cuesta mucho pedir ayuda y se esperan en lugar de buscar ayuda; sin embargo cuanto más tiempo pasa, el cuadro ansioso se intensifica.
Para evitar llegar a tales extremos, desde PsicologiaBcn animamos a estas personas a que consulten a un especialista y a ponerse en tratamiento; sólo así mejorarán su calidad de vida.
Gracias por leer este post.
Dra. Sandra Farrera

















